Crear cultura: Recuperar nuestra vocación creativa. Andy Crouch, Editorial Sal Terrae, Cantabria, 2010.

Publicado originalmente en inglés bajo el título Culture Making, Intervarsity Press, 2008.

Comentado por Marijo Hooft. Valoración: 4,5 estrellas.

Este libro es un manifiesto a favor de los cristianos interviniendo en la cultura. Luego de definir y explicar la noción de la cultura desde los ejemplos más prácticos y cotidianos (como ser, cultura viene de “cultivar”, refiriéndose al trabajo consciente que lleva –valga la redundancia– cultivar la cultura y los bienes culturales), Crouch se zambulle en lo que a mi criterio es la parte más sabrosa del libro: las 5 C de la cultura.

La iglesia de Cristo, tradicionalmente ha asumido uno de cuatro roles:

Condenar: Juzgar todo producto cultural como pecaminoso, de los cuales el cristiano debe alejarse para no ser contaminado, por lo cual no puede influenciarlos.

Criticar: Cual críticos expertos, analizamos todos los mensajes de libros, películas, música, para demostrar lo inadecuados que son; pero la crítica rara vez cambia la cultura.

Copiar: Cuando limitamos nuestra creatividad a imitar los formatos de moda pero reemplazando el contenido por uno más santo. El problema es que cuando copiamos dentro de nuestros lugares privados, no afectamos la cultura exterior.

Consumir: Si consumimos cultura de manera indiscriminada y sin ser selectivos, no solo nos afecta a nosotros, sino que como consumidores pasivos tampoco podemos inducir a un cambio cultural.

Por lo que concluye que la única forma de afectar con los valores cristianos la cultura, es ¡Creándola!

Crear cultura: Implica cultivar con paciencia, con esfuerzo, con dedicación (es decir, estudiando, ensayando, aprendiendo, estando, conociendo) hasta lograr un dominio del campo de especialidad que nos permita empezar a crear con la ayuda del Dios Creador que nos inspira.

 

Una frase que me gustó: “Toda creación cultural requiere una opción, consciente o inconsciente, por ocupar nuestro lugar en una tradición cultural. No podemos hacer cultura sin cultura. Y esto significa que la creación comienza con el cultivo, el cuidado de las cosas buenas que la cultura nos ha transmitido (…). Antes de poder ser creadores de cultura, debemos ser custodios de la misma” (p. 86).

 

ANDY CROUCH: Es director editorial de Christian Vision Project en la revista “Christianity Today”, en donde también es columnista asiduo. También se desempeñó como productor ejecutivo en los documentales “Where Faith and Culture Meet” y “Round Trip”. Trabajó por diez años en el ministerio universitario con InterVarsity Christian Fellowship en la universidad de Harvard. Es coautor del libro The Church in Emerging Culture, junto a autores de la talla de Brian McLaren y Erwin McManus.Vive en Pennsylvania.

 

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